domingo, 16 de diciembre de 2007

Hendrik Kerstens


Pimp up Towel, 2006

Cuando Hendrick Kerstens decidió dedicarse a la fotografía en 1995, eligió como modelo a aquella que tenia mas a mano: su propia hija, Laura.
Mas allá de su intención de captar los momentos mas importantes de la vida de Laura, los retratos de Kerstens sugieren que en cada ser humano, no importa cuan cercano y familiar sea, siempre se esconde un misterio difícil de desentrañar; el misterio de "el otro".

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